Hoy fue un día horroroso:
-Mi tía se quedó en casa y se sentó a la mesa conmigo para mi "desayuno", supuse que sospechaba y quería ver que comiera (¡ASCO!, tengo bastante tiempo sin provar bocado en las mañanas y después hacer ejercicio como para tirarlo todo a la basura) así que comí un par de bocados y cuando ella salió tiré lo demás y prendí el Wii Fit Plus —gracias a mis amados Japoneses por inventar esa maquinita— ¡que me dijo que pesaba 68 kg! Me siento feliz, bajé 1/2 kg en un día y siento que me acerco poco a poco a mi meta; así que de la euforia me propuse no comer nada más durante todo el día.
-¡Oh, sorpresa! Mi mejor amiga se la ha pasado toda la semana comprándome dulces cada vez que salimos de exámenes, anda sospechando de ana y para colmo, otra de mis amigas me obligó a comer unas asquerosamente grasosas dobalditas. Me las comí y sonreí porque mi profa de psicología andaba entrando al salón y me da mala espina.
-La cereza del pastél: Mi profe de administración nos entregó exámenes y me puse a llorar cuando vi el mío, es la primera vez que repruebo y me sentí inútil: 6.25 de calificación en su puñetera prueba, pasé la materia, pero aún así me sentí idiota e inútil. Total, yo practico el SI desde hace casi tres años y medio, así que me desahogué y ahora planeo salir a correr hora y media con mi preciosa cachorrita *-*
Espero que mínimo después de eso queme el chocolate, las dobladitas y la sopa, para mañana al despertar no comenzar a llorar cuando la báscula me grite: ¡Estás más gorda que ayer! Te dije que no comieras como cerdo y mira cómo te has puesto. En fin, a seguir luchando por pesar 66 kg el domingo ;D